La elección de dónde poner un depósito de gasóleo suele venir condicionada por el espacio disponible. Pero conviene saber las ventajas y desventajas de cada opción antes de decidir, porque cambiar de configuración una vez instalado supone obra y dinero.
Depósito interior
Dentro del cuarto técnico, garaje o sótano. Habitualmente polietileno doble pared.
Ventajas: protegido del sol y de la lluvia. Temperatura del gasóleo más estable, lo que ayuda en zonas frías. No se ve desde el exterior. Tubería de llenado corta hasta la boca exterior.
Inconvenientes: ocupa espacio útil dentro de la casa. Necesita ventilación adecuada del recinto. Si hay fuga, el olor entra en la vivienda.
Depósito exterior
En jardín, patio o terraza. La opción más habitual en chalets y urbanizaciones.
Ventajas: no ocupa espacio interior. Acceso fácil para suministro e inspecciones. Si hay fuga o ventilación, el olor queda fuera. Instalación rápida.
Inconvenientes: visible desde el jardín (hay modelos discretos). Expuesto a sol, frío y lluvia. Con los años, el plástico pierde color.
Depósito soterrado
Enterrado bajo el jardín o el patio. Polietileno doble pared apto para enterrar o acero de doble pared con tratamiento anticorrosión.
Ventajas: invisible. Temperatura del gasóleo estable todo el año. Protegido del fuego exterior y de daños accidentales.
Inconvenientes: inversión mucho mayor (obra civil, depósito apto para soterrar, arqueta). Inspecciones más complejas. Si hay fuga, descontaminación del terreno (caro).
Tabla resumen
- Interior: zonas frías, espacio sobrante, prioriza estabilidad térmica.
- Exterior: chalets y urbanizaciones, la mayoría de casos. Coste razonable, mantenimiento bajo.
- Soterrado: parcelas grandes con prioridad estética y presupuesto holgado.