El mantenimiento de la caldera de gasóleo es uno de esos gastos que se pueden posponer hasta que te quedas sin agua caliente un sábado por la noche. Cuando llamás al servicio técnico de urgencia, esos 100 euros del mantenimiento anual que ahorraste se convierten en 350 con la reparación. Aquí va el resumen de qué se hace en una revisión normal y por qué conviene hacerla.
Qué incluye un mantenimiento estándar
- Limpieza del quemador: se desmonta, se limpia el cabezal y se ajustan los electrodos de encendido.
- Cambio o limpieza del filtro: filtra impurezas antes de que entren al quemador.
- Limpieza del intercambiador: el hollín acumulado reduce la transmisión de calor.
- Análisis de combustión: con un analizador se miden CO, CO₂, O₂ y temperatura de humos.
- Verificación de seguridad: termostatos, presostatos, válvula de gasóleo.
- Comprobación de la salida de humos: sin retornos ni obstrucciones.
- Purga del circuito si procede.
¿Cada cuánto?
Una vez al año, idealmente antes de la temporada de calefacción (septiembre-octubre). En España la normativa para calderas individuales no obliga a la revisión anual, pero sí a una inspección de eficiencia energética cada 4 años para calderas a partir de cierta potencia.
¿Cuánto cuesta?
Entre 80 y 130 euros para una caldera doméstica individual estándar. Si es comunitaria o de gran potencia, el precio sube en proporción.
¿Qué pasa si no la haces?
- El rendimiento baja entre un 5 y un 15%. Eso son 100-300 euros al año más en gasóleo.
- Aumenta el riesgo de avería.
- Posibles problemás de seguridad: una mala combustión genera CO.
- La garantía del fabricante puede no cubrir una avería si no hay mantenimiento documentado.
Si te toca llenar el depósito antes de la revisión, te servimos y te recomendamos un servicio técnico de confianza en tu zona. Llámanos al 693 21 98 33.