La instalación de un depósito de gasóleo no es libre. Hay una norma técnica que regula distancias, materiales, ventilación, registros y mantenimiento. No vamos a recitarla entera, pero sí los puntos prácticos que afectan al 90% de los casos.
Clasificación por capacidad
La capacidad del depósito condiciona el régimen administrativo:
- Hasta 1.000 L: instalación sencilla, no requiere proyecto técnico en uso doméstico. Comunicación a Industria si es nueva.
- De 1.000 a 5.000 L: habitualmente requiere certificación de instalador autorizado.
- Más de 5.000 L: proyecto técnico, registro industrial, inspecciones periódicas obligatorias.
Distancias mínimas
- 1 m a límites de finca, edificios y aperturas.
- 2 m a vías de evacuación o paso.
- 5 m a fuentes de ignición (chimeneas, hornos, calderas con llama vista).
Las distancias se incrementan con la capacidad.
Tipos de depósito aceptados
- Polietileno de doble pared: el más habitual en doméstico.
- Polietileno simple con cubeto: alternativa válida si el cubeto retiene al menos el 110% del volumen.
- Acero de simple pared con cubeto: más industrial.
- Acero de doble pared: para soterrado o instalaciones de cierta capacidad.
Tuberías y elementos auxiliares
- Tubería de llenado con boca exterior accesible y cierre con tapón antirobo.
- Tubería de ventilación con válvula de presión-vacío.
- Tubería de aspiración hacia caldera con válvula antirretorno.
- Boca de inspección con tapa hermética.
Inspecciones periódicas
Depósitos de cierta capacidad requieren prueba de estanqueidad cada 5 años. Los domésticos pequeños no suelen tener esta obligación, pero conviene revisión visual anual.
Si vas a instalar un depósito nuevo o tienes dudas, llámanos al 693 21 98 33.