Quien no está en el sector suele creer que el gasóleo es el gasóleo y punto. Quien sí está sabe que hay tres tipos muy diferentes. Distinguirlos importa: el precio cambia, el destino cambia y, sobre todo, usar uno donde toca otro tiene multa fiscal.
Gasóleo A: el de los coches
Es el diésel de toda la vida, el que pones en el coche en la gasolinera. Cumple la norma UNE-EN 590 y soporta el régimen de un motor de automoción moderno. Es el más caro de los tres porque paga el impuesto sobre hidrocarburos completo más el IVA. Aplicaciones: coches, furgonetas, camiones, autocares, vehículos comerciales. Si circula por carretera y consume gasóleo, lleva gasóleo A.
Gasóleo B: el bonificado (color rojo)
Visualmente se reconoce porque va coloreado con un trazador rojo y un marcador químico. Tiene un tipo impositivo reducido respecto al A. Aplicaciones permitidas: maquinaria agrícola (tractores, motocultores, cosechadoras), maquinaria de obra que no circula por vía pública (excavadoras, retroexcavadoras), generadores eléctricos, calderas industriales y embarcaciones profesionales con bonificación reconocida.
Atención: meter gasóleo B en un coche que circula por carretera está sancionado con multas elevadas. La inspección es sencilla: una muestra del depósito y se ve el trazador.
Gasóleo C: el de la calefacción
Es el destinado a calefacción doméstica e industrial. También va coloreado fiscalmente. Su formulación está orientada a la combustión en caldera: bajo contenido de azufre, alto poder calorífico, aditivos que reducen depósitos. Aplicaciones: calderas de vivienda, comunidades, locales y naves; calefacción central; calderas de agua caliente sanitaria. Como el B, tiene tipo impositivo reducido y está sancionado su uso en vehículos.
Resumen rápido
- A: coches y camiones (el más caro).
- B: tractores y maquinaria sin circulación por carretera.
- C: calefacciones.
Si nunca has pedido gasóleo y dudas qué necesitas, dinos el uso final: para calentar la casa, para el tractor o para los vehículos de la empresa. Nosotros nos encargamos del resto.