Cada año pasa lo mismo. En octubre la gente no piensa en la calefacción porque hace 24 grados al sol. Llega el primer fin de semana de frío en noviembre y suena el teléfono sin parar. Veamos cuándo conviene cargar el depósito.
El calendario ideal
Septiembre-octubre: momento perfecto para llenar antes de temporada. Los precios suelen estar más relajados, hay disponibilidad y entregamos en 24 horas sin agobio.
Noviembre: empieza la temporada alta. Si has dejado el depósito a media, pide cuanto antes.
Diciembre-enero: temporada alta dura. Plazos más largos. Para urgencias, llamar pronto en la semana.
Febrero-marzo: temporada que se va apagando. Buen momento para un último relleno.
Abril-mayo: fin de temporada en la costa. Precios se estabilizan.
Junio-agosto: en la costa nadie pide. Aprovecha si tienes depósito grande.
Estrategia según perfil
Vivienda habitual con depósito de 1.000-1.500 L: llenar a finales de septiembre o principios de octubre.
Segunda residencia: medir bien lo que queda al cerrar la temporada y pedir a mediados de octubre solo lo necesario.
Casas grandes: dos pedidos. Septiembre-octubre (100%) y enero según consumo.
Comunidades de vecinos: programar fechas a inicio de temporada.
Errores típicos
- Esperar al 5% pensando que se ahorra.
- Pedir el sábado de la primera helada.
- No mirar el nivel hasta que la caldera petardea.
- Cambiar el termostato a 25 grados «para calentar rápido».
Aviso para zonas de interior
En Alcoy, Banyeres, Ibi, Castalla, Bocairent, Villena y zonas altas de la Marina Alta los inviernos son más fríos que en la costa. El consumo puede ser entre un 30 y un 50% más alto que en Benidorm o Alicante.